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ESPACIO BOGOTÁ

Administración de consorcios

EL SERVICIO

Qué hacemos con su edificio

La ética, la comunicación, la transparencia y el compromiso son los pilares de nuestra labor profesional.

Contamos con un equipo de trabajo interdisciplinario que da respuestas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con respuesta inmediata ante emergencias. Proveedores confiables y con experiencia: las reparaciones se realizan en forma integral y no dejamos tareas pendientes.

Velamos por valorizar los consorcios y restablecer las finanzas de los mismos. Nos comprometemos a que los consorcios estén al día con la normativa vigente.

  • Equipo interdisciplinario
  • Respuestas las 24 horas
  • Los 7 días de la semana
  • Emergencias inmediatas
  • Reparaciones integrales
  • Normativa vigente

CAMBIAR DE ADMINISTRACIÓN

Es más simple de lo que parece

Es la parte que frena a muchos consorcios que ya decidieron que quieren irse. Son tres pasos, y el trabajo pesado no le toca al propietario.

La decisión es de la asamblea

El cambio se resuelve en asamblea de propietarios, con la mayoría que fije el reglamento del edificio. En esa decisión no tenemos nada que ver, pero sí podemos ayudar a preparar la convocatoria y el orden del día.

La administración saliente entrega

Tiene que poner los libros y la documentación de su gestión a disposición del consorcio dentro de los quince días. No hacerlo es denunciable ante el Registro Público de Administradores de la Ciudad, y esa denuncia es gratuita.

Nosotros ordenamos lo que llega

Recibimos esa documentación, la revisamos y le decimos al consorcio qué está al día y qué no: seguros, certificados, deuda y situación del personal. Ese informe es lo primero que entregamos, antes de la primera expensa.

Hablemos de su edificio

Díganos cuántas unidades tiene y quién lo administra hoy. Nos ponemos en contacto para conocernos y ver el reglamento y las últimas liquidaciones.

La reunión no compromete a nada. Sirve para ver si podemos hacernos cargo y para decírselo con franqueza.

Hace falta el nombre, el mensaje y una forma de contestarle: un correo o un teléfono.